domingo, 22 de junio de 2014

MIRANDO EL SOL MORIR

Hoy voy a sentarme mirando la puesta del sol. Allí en la arena me sentare como un niño, cruzado de piernas y sosteniendo mi carita con las manos. Mirare como se esconde el sol. Mirare como el agua y el cielo se hacen uno tiñéndose de colores anaranjados y dorados. Veré morir el sol en su puesta. Allí en el horizonte. Donde muere el mar. Donde duermen los sueños.

Dejare vagar mi mente, para que libre, entreteja y de forma a todos estos locos pensamientos que tanto me agobian. Dejare que el pensamiento le de una mano al corazón para organizar sus sentimientos. Para sacar algo en claro. Para que el tapiz de mi sentir se transforme en manto que pueda cubrirme cuando se esconda el sol y el frió de la noche llegue. Para tener también un manto para compartir con quien algún día se cruce en mi camino.

Mis labios dibujaran una sonrisa, una tenue, casi mueca, pero sonrisa al fin. Y dejare a mis ojos llorar. Dejare que ellos vuelquen todo lo que aguantaron durante tiempo. Dejare que ellos me ayuden a través del llanto a quitar la pesada carga que llevo en mi interior y en mis hombros. Hoy no me importara llorar como un niño ni sentir que vuelco todo mi ser en el llanto.

Porque se que eso me ayudara a estar mejor. Porque se que mañana saldrá el sol nuevamente. Porque se que mañana las aves volverán a cantar. Porque se que mañana, juntos a los tibios rayos del sol y junto al canto de las aves volverá el amor. Vendrá vestido ¿quien sabe como? Solo se que volverá…

Hoy estoy confundido, cansado. Hoy necesito sentarme y mirar la puesta del sol. Soñare, recordare, pensare y talvez, solo talvez, nazca una canción…

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